Subasta Bidspirit | Antonio Vilca (Cuzco, Virreinato del


Antonio Vilca (Cuzco, Virreinato del Perú, activo entre 1778 - 1803) - ”Santa Eulalia con escenas del martirio” Óleo sobre tela encolada a táblex. Fechado en 1799. Inscripción manuscrita:” Santa olalla Virgen y martir A 12 FEBREO Año de 1799”. 83 x 68 cm. Se adjunta certificado de la Profesora Alba Choque Porras. Como indica en su certificado la Profesora Alba Torres: “La pintura analizada la atribuimos en este estudio al pintor cusqueño Antonio Vilca por su técnica y las características de representación del personaje central al confrontarlo con otras obras de comprobada autoría de dicho autor. La obra analizada guarda relación con otra atribuida también a Antonio Vilca, una Divina Pastora, de fines del siglo XVIII que actualmente se encuentra dentro de la colección del Museo Nacional de Arqueología, Antropología e Historia del Perú, donde ambas figuras femeninas muestran gran parecido, en lo formal y el colorido característico de Vilca. Asimismo, si se compara con la obra de autoría del mismo artista, La Virgen de la Candelaria con Arcángeles Gabriel y Miguel, San Antonio de Padua y San José en la iglesia de Pujiura se puede apreciar el gran parecido que tiene el Arcángel Gabriel con Santa Eulalia y la Divina Pastora. La fisonomía planteada por Antonio Vilca es la misma, así como los gestos, el color y los dobleces de los vestidos. Antonio Vilca fue un pintor indígena, activo en el Cusco entre 1778 y 1803. Han sido los historiadores Teresa Gisbert y José de Mesa quienes mejor han recopilado información de gran parte de su trabajo. Vilca figura entre los maestros más afamados de la escuela cuzqueña en las postrimerías del virreinato peruano, heredero artístico de Marcos Zapata (quien muere en 1773), uno de los grandes de la escuela cusqueña. La obra de Vilca llenó el vació de Zapata por lo menos 25 años, dada la presencia de su trabajo desarrollado en diferentes iglesias de la otrora capital del Imperio de los Incas, en ese lapso. Si bien es continuador del estilo exitoso de Zapata, va a ir introduciendo diferencias que van a actualizar los gustos del barroco en el Cusco. Va a ser uno de los introductores de la rocalla en la pintura del sur andino, que toma de los grabados alemanes qué sirven de modelo a varias de sus obras. Sin embargo, mantiene vivo los rasgos característicos de los rostros a la usanza de Marcos Zapata, aunque un poco más afilados, conservando el predominio del dibujo, el uso de azules y rojos, y la representación de la flora y fauna local. Antonio Vilca es autor de La Virgen de la Candelaria con Arcángeles Gabriel y Miguel, San Antonio de Padua y San José en la iglesia de Pujiura de Cusco, fechada en 1778. Años después realizó en ese mismo recinto una serie de Letanías Lauretanas, y otra similar para la iglesia de Zurite fechado en el año de 1803. Ambas series inspiradas en los grabados de los hermanos Klauber insertos en el libro devoto Letanía Lauretanae, publicado en Friburgo por Franciscus Xavieris Dornn en 1750”.