Subasta 84 Parte 1 DE EUROPA Y DEL NUEVO MUNDO. II
15.12.20 (Su hora local)
España
 Carrer del Comte de Salvatierra, nº8, 08006 Barcelona (España)
La subasta ha concluido

LOTE 17:

Arnao de Bruselas (Arnao Spierincks o Spierins) (Bruselas, ¿? - Logroño, 1564)

Vendido por: €15 000
Precio inicial:
15 000
Precio estimado:
€15 000 - €20 000
Comisión de la casa de subasta: 22% Más detalles
IVA: 21% Sólo en comisión
etiquetas:

Arnao de Bruselas (Arnao Spierincks o Spierins) (Bruselas, ¿? - Logroño, 1564)
"Virgen con Niño"
Escultura en madera tallada, dorada y policromada. Circa 1545 - 1550. Altura: 95 cm.
Como nos indica el profesor Jesús María Parrado del Olmo en su informe de esta pieza:
Un gran escultor del Renacimiento español es Arnao de Bruselas, aunque no se tienen muchos datos documentales de su actividad, desde que en 1536 entra como oficial ya formado en el zaragozano taller del gran escultor Damián Forment. Y sin embargo su estilo muy definido ha permitido atribuirle una obra numerosa en distintas localidades del sur de Navarra, País Vasco y la Rioja, en las que aparece trabajando para potentes talleres de empresarios entalladores, en especial Juan de Beaugrant y Andrés de Araoz.
La colaboración contrastada con Forment en la ejecución del retablo mayor de la catedral de Santo Domingo de la Calzada, realizado en lo esencial entre 1537 y 1540, le debió poner en contacto con el pintor Andrés de Melgar, el policromador de la obra, y discípulo de Alonso Berruguete. A través de este medio o quizá por una contemplación directa de la obra del gran maestro castellano, Arnao despliega un estilo lleno de vitalidad y movimiento, siendo el mejor creador del llamado manierismo expresivista del norte de España, que interpreta con una gran elegancia en actitudes y composiciones.
La Virgen con el Niño aquí analizada entra dentro de su estilo. La interpretación de la misma huye de la frontalidad, gracias al acusado contraposto de la pierna derecha que impulsa la imagen hacia adelante. Este movimiento se refuerza con la utilización de unos paños de plegado cursivo que caen en amplias curvas hacia los pies. Destaca el borde rojo del manto, pensado para recoger al Niño sin apenas tocarlo, como signo de respeto hacia la divinidad. Del hombro izquierdo cae hacia el regazo y se vuelve en contacto con el brazo derecho para volver a caer sobre el brazo opuesto. Indica la búsqueda de una artificiosidad elegante. Este manierismo se aprecia también en la postura forzada del Niño, el cual dispone las piernas semiestiradas, y en ángulo recto con la posición del cuerpo, mostrando una anatomía de infante muy cuidada. El Niño tiene una cabeza de volumen esférico, con una cabellera rubia de finos mechones adosados al cráneo, siendo destacable el avance de un mechoncillo sobre la frente.
La cabeza de la Virgen presenta una elegancia algo melancólica en su expresión. Presenta una barbilla ligeramente apuntada, labios finos y nariz recta. La toca la cubre totalmente a excepción de la parte delantera de la cabellera, resuelta con mechones curvilíneos, de los que se desprenden dos guedejas que caen sobre la cara y por detrás de la oreja izquierda. La policromía completa con pintura estos mechones.
Tiene una excelente policromía que subraya la belleza de esta interpretación mariana. En las vestiduras predomina el dorado, solo alterado por el rojo intenso del borde del manto sobre el que descansa el Niño, que sin duda es alusivo a su destino trágico, puesto que es el símbolo de la sangre y del sacrificio en la cruz. Esa predominancia del dorado, símbolo de la luz divina, alude al papel de la Virgen como portadora de la divinidad. También las cabelleras son rubias. El estofado se reserva para la orla del mano y la de la túnica. La primera presenta elementos vegetales repetidos en serie, realizados con la técnica del esgrafiado. La segunda es más sencilla, con moteados sobre fondo azul.
Esta bellísima escultura es indudablemente una obra de Arnao de Bruselas, a través de las similitudes estilísticas y tipológicas con otras figuras femeninas e interpretaciones de infantes que aparecen en la obra de Arnao. La forma de disponer la toca, dejando libres unos mechoncillos suele ser la utilizada por el escultor en interpretaciones como la Virgen del relieve de la Adoración de los Magos del retablo de Alberite (a partir de 1549), en la Virgen de la Adoración de los Pastores del retablo de Ábalos. De igual manera, aparecen relaciones con algunas imágenes del retablo de Santa María del Palacio de Logroño (a partir de 1553), como la Virgen de la Adoración de los Pastores, o la del grupo de la Visitación, cuyo perfil es similar al de esta Virgen con el Niño, con nariz recta y barbilla apuntada. También es similar la caída de los ropajes hacia los pies.
En la Visitación del retablo de Logroño, se encuentra equivalencias similares. Aún son más cercanas las similitudes en el tipo del Niño con otras interpretaciones de infantes realizadas por Arnao de Bruselas. Su cabeza redondeada, con bucles aplastados y un mechoncillo adelantado sobre la frente, así como el tipo fornido de la anatomía se aprecian en los ángeles que rodean la Asunción del citado retablo de Alberite, sobre todo el que toca un cuerno. Así mismo en los niños desnudos situados sobre bustos de santos en el retablo de Santa María del Palacio, prácticamente iguales al Niño de esta Virgen analizada, o los niños que acompañan al relieve de la Caridad del mismo retablo.
La policromía de la imagen permite indicar que la misma es propia del segundo cuarto del siglo XVI, puesto que no aparecen labores a punta de pincel, ni siquiera rameados, que se imponen ya en el tercer cuarto de siglo. Esto nos puede permitir fecharla hacia 1550, si también se tienen en cuenta las semejanzas de la talla de la escultura con los citados retablos de Alberite y Santa María del Palacio.
Bibliografía de referencia:
RUIZ-NAVARRO PÉREZ, Julián: Arnao de Bruselas: imaginero renacentista y su obra en el valle medio del Ebro. Logroño, 1981.
FERNÁNDEZ PARDO, Francisco (coordinador): La escultura en la ruta jacobea: Arnao de Bruselas. Logroño, fundación Bancaja, 2006
Falta uno de los dedos de la mano derecha del Niño.